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domingo, 10 de junio de 2012

Corpus Christi en Huéscar: Liturgia, Arte, Poesía y Música, una tradición cinco veces centenaria.


  “Aunque la fiesta del Corpus puede analizarse bajo diversos puntos de vista, el ritual en el que actualmente se ha convertido su celebración, así como las escenificaciones que la han representado a través de la historia, son dos de los aspectos que pueden llevarnos a desentrañar la evolución que han sufrido estos festejos.

Estamos ante una escenificación ritualizada del dogma de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía, instaurada en 1264 por el Papa Urbano IV para todo el orbe católico mediante su bula <Transiturus de hoc mundo ad Patrem>. La idea no debió tener una gran acogida, puesto que en 1312 el Papa Clemente V en el Concilio de Vienne se ve obligado a confirmarla, y seis años más tarde, Juan XXII vuelve a ponerla en efecto, instituyendo el elemento que sería más característico en la historia de la celebración de esta fiesta: la procesión con la Custodia, dando así el primer paso para convertir la fiesta propiamente dicha en una escena dinámica, que pasea el Cuerpo de Cristo entre sus fieles con una finalidad expositiva. Comienza así a tomar forma el elemento escenificador, que se irá ampliando a lo largo del siglo XVI, cuando el Concilio de Trento mantenga la esencia de la doctrina de la fiesta, añadiéndole un sentimiento de manifestación del triunfo de la Verdad sobre la herejía, de sabor netamente contrarreformista.... La celebración de la fiesta del Corpus  llega y se extiende por Andalucía, según la documentación existente, a lo largo del siglo XIV...”.

Es a partir del siglo XV cuando “...se van enriqueciendo las celebraciones, especialmente en las ciudades, con una serie de elementos que convierten la fiesta en uno de los mejores exponentes de la unión de lo sagrado y lo profano, es durante el siglo XVI y XVII cuando ésta suele alcanzar altas cotas de ostentación: Las Custodias que portan la Sagrada Forma son verdaderas obras de arte, las representaciones de Autos Sacramentales se multiplican, y las figuras de tarascas y diablillos son, en sí mismas un espectáculo; las danzas son numerosas en las catedrales –seises- y las representaciones de las jerarquías eclesiástica y civil desfilan interminablemente en la procesión.... en la actualidad, la fiesta del Corpus en Andalucía es esencialmente religiosa y devota, conservando su carácter popular, a pesar de la decisión eclesiástica de trasladar la fecha de su celebración del jueves al domingo”. (1)

Sirva como demostración del arraigo de esta fiesta en nuestro pueblo el hecho de que existe un gran número de vecinos que el sábado preparan los altares, del recorrido procesional de la mañana siguiente, en donde la Poesía y la Música se unirán para elevar sus plegarias al Santísimo. Es aquí donde Huéscar muestra una de sus más peculiares tradiciones –heredera de las músicas primigéneas-, en donde, con Música y Letra de Don Juan María Guerrero de la Plaza -desde la segunda mitad del siglo XIX- se vienen cantando los conocidos “villancicos”, Himno al Santísimo, Amor es la fuente, Estrofas y coro al Santísimo y Duerme feliz Criatura (La noche triste). Sus letras son como siguen:

AMOR ES LA FUENTE
*************************

Amor es la fuente
perenne de vida
que tiene en sus venas
la inmensa creación.

El es de la mano
de Dios bendecida,
de todos los dones
el más rico don.

Amor es la savia
del árbol, que ofrece
maduros sus frutos
de rico sabor.

Amor es el trino
del ave a quien mece
el aura su nido
con leve rumor.

Amor el rugido
de fiera terrible
que guarda a sus hijos
de audaz cazador.

Amor la ternura
de madre sensible
que guarda a los suyos
de pena y dolor.

Amor es la ley
que al mundo gobierna,
amor la armonía,
amor la atracción.

Y de estos amores
la hoguera arde eterna
de Dios en el grande
sin par corazón.


DUERME FELIZ CRIATURA
(LA NOCHE TRISTE)
*************************

Duerme, feliz criatura,
duerme en los brazos de tu creador,
que El en la noche oscura
los fuertes lazos da de su amor.
No desoigas su acento,   (bis)
no desoigas su acento     (bis)
que te convida
a un gran festín,
en que da de alimento
su cuerpo y vida,
a El mismo, en fin.
Duerme bajo el amparo
fuerte y seguro de su poder,
que El es luciente faro,
perenne muro, ser de tu ser.
Duerme bajo el amparo
fuerte y seguro de su poder.  (Bis)

PRIMERA (bis)

Cuando extiende sus alas
la noche triste, la noche triste,
el alma del ateo luto se viste,
luto se viste,
que en su miopía
no ve tras las tinieblas
la luz del día.

SEGUNDA (bis)

Cuando anegan las almas
mares de hieles, mares de hieles,
sólo ostentan su calma
los pechos fieles, los pechos fieles.
Que sus espíritus
tras las tinieblas densas
ven lo infinito.


ESTROFAS Y CORO
AL SANTÍSIMO
******************

PRIMERA

Aquel a quien el sol recibe el fuego
que vivifica la creación entera,
su inquebrantable ley, la inmensa esfera,
los campos su verdor, su puro riego.

CORO

Venid, venid
con santa y férvida alegría
a ensalzar y a alabar en este día.

SEGUNDA

Aquel que formó el hombre de la nada
dotándole de un alma inteligente,
destinada a gozar eternamente
las delicias del justo en sus morada.

CORO

Venid, venid
con santa y férvida alegría
a ensalzar y alabar en este día.

TERCERA

Aquel que hizo las flores y las aves,
los colores, la luz y los sonidos,
los frutos regalados y escogidos,
la miel, la leche al paladar suave ...
¡Ah!, ¡ah!.

CORO

Venid, venid
con santa y férvida alegría
a ensalzar y a alabar en este día.


HIMNO AL SANTÍSIMO
*********************

PRIMERA

Desde la austral región de los polos,
de eternal cristalina blancura,
a los campos de opaca verdura
de la fértil región tropical.(bis)

CORO

No hay un ser que no cante en su idioma
hacia el cielo elevando su frente
y en concierto armonioso y potente
un hosanna,
un hosanna al Creador ¡ ETERNAL!.

SEGUNDA

Desde el hombre, señor de lo creado
hecho a imagen de un Dios infinito,
hasta aquel diminuto zoofito
de que consta el rosado coral.   (Bis)

CORO

No hay un ser que no cante en su idioma
hacia el cielo elevando su frente
y en concierto armonioso y potente
un hosanna,
un hosanna al Creador ¡ETERNAL!.

En la noche del sábado se realiza un pasacalles por la Banda Municipal de Música para amenizar el inicio de una larga velada en espera de la procesión en la mañana del domingo.

Al jueves siguiente se realizará, en un recorrido menos extenso, la conocida como “la procesión de la Octava”.


La Custodia procesional: “La Torrecilla”.

Es a principios del siglo XVI cuando el arte de las custodias recibe un impulso “...cuando Enrique de Arfe llegó de Alemania. En su producción se puede observar como se llevó a cabo la modalidad de los seis lados también hechos por otros artistas...”,  como es el caso que nos ocupa- pues la Custodia Procesional de Huéscar-, aunque durante muchos años se atribuyó a Arfe, hoy se sabe que es del taller del jiennense Francisco Muñiz.

“Las custodias en forma de torre eran relativamente raras durante el periodo gótico. Con el renacimiento, sobre todo con el trabajo de los alumnos de Enrique de arfe, el número de custodias aumenta sensiblemente. En realidad es solamente después de 1520 cuando la producción se hace tan grande que es posible diferencias claramente los distintos tipos entre ellos. Un detalle interesante en este nuevo desarrollo es ver cómo aparecen las formas cuadradas. Las de seis lados no desaparecen pero las cuadradas se hacen más comunes.. en líneas generales se puede decir que las custodias más pequeñas se hacen en forma cuadrada, mientras que las mayores, por ejemplo las de las catedrales de Jaén y Santiago, se hacen con seis lados. Pero hay muchas excepciones a esta regla. Las grandes custodias de Zaragoza y Cuenca son cuadradas, mientras que las pequeñas de Santo Domingo de Silos, Tuy, Orense y Huéscar son hexagonales...”. (2)

Custodia procesional de Huéscar, popularmente conocida como "La Torrecilla". (Foto Avilés).   A. M. H. 

Según Carl Hernmarck, “...La custodia de Huéscar tiene en su segundo cuerpo una figura de la Inmaculada y como figura cimera un Cristo Resucitado, las dos de formas bastante convencionales. La faceta más original en la ornamentación de esta custodia está en los seis talantes y cariátides esculpidos con trazo fuerte y situados en el tercer cuerpo”. Según las características decorativas que presenta circunscribe la custodia de Huéscar  -junto a la del Monasterio de Santo Domingo de Silos,  Seo de Zaragoza, Catedral de Santiago de Compostela e Iglesia de Betanzos-,  a un estilo Renacentista con balaustres (datadas entre 1520-1550). Su altura, 87 cm.




______________________
Fuentes:
        (1)     Rito, música y escena en el Corpus”. Madrid: Comunidad de Madrid, Consejería de Cultura y Deportes, Dirección General de Promoción Cultural, 2004.

        (2)     Hernmarck, Carl : “Custodias Procesionales en España”. Madrid: Ministerio de Cultura, Dirección General de Bellas Artes y Archivos, 1987.

            Archivo Parroquial de Santa María de Huéscar.

                Archivo Municipal de Huéscar.

Para leer:

Pulido Castillo, G.: “Al Aire de la Sagra. Temas históricos y literarios oscenses”. Huéscar, 1995

Para visitar:



domingo, 27 de mayo de 2012

Flores poéticas dedicadas a las Santas Mártires NUNILÓN y ALODÍA, patronas de Huéscar y Puebla Don Fadrique, por Juan María Guerrero de la Plaza, Maestro de Capilla y Organista de la Parroquia de Santa María

Don Saturnino Calzadilla y Martín en su obra “La sombra de Zoraya. Ensayos poéticos” (1), de 1870, nos da unas notas sobre la poesía de Don Juan María Guerrero, en el poema titulado “En las fiestas de Huéscar a sus Santas Patronas Nunilón y Alodía”, que dice así:

“Es tierno y conmovedor el ver un pueblo, lleno de entusiasmo religioso, formando un solo grupo y guiado por el mismo resorte, marchar cerca de tres leguas para traer en hombros a sus Santas Patronas, cuyo templo se halla oculto entre las escabrosidades de montañas que ocultan sus cimas entre vistosos pabellones de nubes. Préstale sombra el árbol gigantesco de nuestros montes, y las palomas silvestres arrullan aquellas soledades, dignas de la elegante pluma de Bernardino de Saint Pierre. Las águilas reales se mecen sobre abismos, y el ciervo pasa precipitadamente por medio de los valles para ocultarse entre las malezas de sus bosques.

La alegría se pinta en todos los semblantes al escuchar el mágico sonido de la campana, que anuncia a los Hoscenses la llegada de sus ángeles tutelares a las puertas de la Ciudad. En el tiempo en que esto sucede, el campo está cubierto de flores; todo sonríe animado con la fiesta, y un sol meridional derrama torrentes de luz sobre valles tan deliciosos y suaves como los más amenos del Tempe de la Grecia, tan celebrados en la historia y en la mitología clásicas. Los gritos de júbilo se confunden con las lágrimas del sentimiento religiosos, y entre nubes de incienso suben hasta el cielo las plegarias de un pueblo entusiasmado, que viste sus mejores galas, para recibir dignamente a las dos Vírgenes hermanas que acogen sus votos y derraman sobre él los inmensos tesoros de sus beneficios.

Estas fiestas solemnísimas que la ciudad de Huéscar tributa a sus santas Patronas, están muy bien descritas en bellísimos versos, por D. Juan María Guerrero y Plaza, joven que reúne el talento a la modestia, pero que nunca le perdonarán sus compatriotas el que haya abandonado tan pronto la lira del sentimiento”.

En 1906, bajo la dirección del Arcipreste y cura Párroco de Santa María de la ciudad de Huéscar, el Licenciado Don Victoriano Vera Carrillo, se imprime –corregida y aumentada- una nueva edición de la “Novena y Flores poéticas dedicada a las Santas Vírgenes y Mártires Nunilón y Alodía, Patronas de la Ciudad de Huéscar y Villa de Puebla Don Fadrique que se veneran en la Iglesia Parroquial de su nombre al pie de la Sagra (Provincia de Granada)”. En este nuevo impreso se incluyen al final las llamadas “Flores Poéticas” escritas por Don Juan María Guerrero de la Plaza -por aquel entonces, Maestro de Capilla y Organista de la Parroquia de Santa María de Huéscar-.

Don Gonzalo Pulido Castillo -en sus siempre exquisitos y sentidos trabajos sobre todo lo que concierne a las costumbres y tradiciones de esta su tierra adoptiva-, en el artículo “Las Santas Alodía y Nunilón en la literatura y en la Música oscenses”, nos lo describe como sigue:

“…Juan María Guerrero tomó la secular tradición poética y musical sobre Alodía y Nunilón y le dio una categoría artística desconocida hasta entonces –siglo XIX-. La importancia de la obra de Guerrero hizo que cayeran en el olvido otras manifestaciones anteriores a las que relegó en el favor popular.

Pieza fundamental es el poema a “A nuestras Santas Patronas”, que recoge una gran parte del legado poético de Guerrero en el tema que nos ocupa. Aunque cada una de sus partes pudo ser escrita en diferente época, el poema tiene una cierta unidad de inspiración. Fue publicado en 1906 (aunque algunos versos habían sido escritos cincuenta años antes) en un folleto que contenía además de la novena a las Santas, y, posteriormente, en 1913, dentro del volumen titulado “Hojas dispersas”, en el que Bruno Portillo recogió la obra poética de Guerrero, en homenaje póstumo al célebre poeta y músico.

¡Oh tú, Huéscar dichosa, porque fuiste
cuna de Nunilón y Alodía!.
¡Tú que al verdugo sus cabezas viste
del cuerpo separar con saña impía!.
¡Y tú otra vez feliz, porque tuviste
en ellas protección, en ellas guía!.
¿Quién como tú feliz, que guardas pura
en tu seno la fe de tus mayores?...
…tienes contra el golpe rudo
de la desgracia en ellas un escudo.
….
¡Oh vírgenes piadosas!.¡Vuestra vista
no apartéis de nosotros ni un instante!...
…¡Oh, sed vosotras en la triste vía
del mundo nuestro apoyo y nuestra guía!”. (2)

Así pues, “...a nosotros nos basta con presentar esta muestra del genio poético de un hombre enamorado de su pueblo y que contribuyó como pocos a la creación de un patrimonio cultural y religioso inigualable y que perdura a través de los siglos”.(3)

Novena a las Santas en Huéscar (ca 191_).   A. M. H.  

En el impreso de 1906, en su página 52, se recoge la descripción poética de “El Martirio” de las Santas como sigue:

“Apenas un siglo pasado se había
después que villano un conde vendiera
a España (que en ello la afrenta quisiera
que le hizo su torpe monarca vengar).
Apenas el moro su imperio nefando
de odiosa memoria ufano asentara
en tierra andaluza, hermosa y no avara
de cuanta riqueza se puede anhelar.
De Córdoba estaba sentado en el trono
Abderramen tercio, y a Huéscar regía
Zumahel el protervo, que a cargo tenía
la raza cristiana de hacer perecer.
Volvieron de nuevo los días de prueba
que mil y mil veces al Cielo a sus hijos
para acrisolarlos mandara prolijos
en penas, angustias y cruel parecer.
Entonces fue cuando en medio de la noche
de error y mentira oscura y terrible
dos bellos luceros con faz bonancible
allá en el oriente se vieron lucir.
De padre agareno y madre cristiana
dentro de los muros de Huéscar un día
la fiel Nunilona, la bella Alodía
se vieron gemelas al mundo venir.
Piadosa sus creencias su madre arraigara
en almas tan puras cual puro es el oro,
y huyendo la vista del pérfido moro
caminan de Cristo so el santo pendón.
Mas pronto a sus padres la muerte arrebata
de su hoz al golpe horrendo e impío,
y entrando en tutela de un monstruo, su tío,
su fe intacta guardan en el corazón.
Apenas el viejo sangriento percibe
las creencias que guardan sus castas sobrinas
retraerlas intenta sembrando de espinas
la senda gloriosa de su alta virtud.
Y ordena seduzca sus almas sencillas
a indigno Ministro de Dios, renegado
de la santa creencia del Crucificado,
de falsos sofismas con gran multitud.
Pero todo fue en vano. Verdad pura
en sus labios Dios puso, y rechazaron
del error negro la tiniebla oscura
con la luz rutilante que arrojaron.
Y Lucifer al Tártaro profundo
bajó gimiendo, porque presentía
que el cetro a disputarle iba del mundo
la fe de Nunilón y de Alodía.
Aquel tigre inhumano, su pariente,
viendo imposible ser el apartarlas
de la cristiana ley, marcha rugiente
de rabia ante Zumahel a delatarlas.
Entre una espesa turba de sayones
con firmeza inaudita se presentan
a su vista, y sus tiernos corazones
sin conmoverse, intrépidas contestan.
“¡Cristianas somos, sí!. ¿Llegas a creerte
que de crueldad tu lujo nos aterra,
o que la horrible idea de la muerte
quizá a nuestra constancia le hace guerra?.
¡No te lo pienses, no!. ¡Prontas estamos
nuestra vida a entregar: las sacras palmas
de mártires lograr solo anhelamos,
y que el Señor reciba nuestras almas!”.
Al oír contestación tan decidida,
respirando Zumahel odio y venganza,
a que pierdan condénalas su vida
a manos del verdugo sin tardanza….
¡Era un Viernes! aquel mismo día
en que Dios por el hombre muriera,
y entre turba sacrílega y fiera
al suplicio se van a encaminar.
No abatidas con triste semblante
van lanzando querellas al viento,
sino en blando suavísimo acento
con fervor se las oye cantar.
“¡Ensalzad al Señor sus criaturas!.
¡Alabadle en el Cielo y la tierra,
que en Él solo la fuente se encierra
de la dicha, ventura y solaz!.
¡Oh!... ¡Bendita, bendita su mano
que nos manda las pruebas crueles,
y ornará nuestra sien de laureles
en la eterna mansión de la paz!.
¡Y tú, Madre de Dios humanado,
Virgen pura, sostén nuestro aliento
en el trance terrible y violento
que hasta a tu hijo le diera pavor!.
¡Nuestras almas sostén y conforta
con la heroica firmeza que hubiste
cuando en duro madero le viste
padecer del mortal por amor!”.
Así cantaban sus esposas
y Cristo atento las oyó;
y de las pruebas peligrosas
su amor triunfantes las sacó.
Los encendidos querubes
sus cánticos escuchando
las fueron acompañando
con su voz desde las nubes;
y llegando muy en breve
al señalado lugar,
se vió al verdugo lanzar
el golpe con mano aleve.
¡Sus cabezas por el suelo
rodaron ensangrentadas!...
Sus almas fueron llevadas
por los Ángeles al Cielo!...
Más no saciado el monstruo
de prodigar horrores,
dos potros corredores
después manda llevar;
y de sus largas colas
ordena a sus parciales
los cuerpos virginales
sin compasión atar.
¡Los potros fogosos
la fusta sintiendo,
escapan corriendo
con velocidad;
y en giro diverso
arrastran briosos
los restos preciosos
sin causar piedad!.
Cuanto más corren
su furia crece,
pues les parece
que en pos de sí
camina siempre
la fusta ligera,
y es su carrera
ya frenesí.
Y conforme
van marchando,
van de sangre
salpicando
los senderos
que ligeros
pisado han.
Y de ropa
los retazos
y de carne
los pedazos,
cual corriendo
esparciendo
raudos van.
Y llegan
a un prado
de flores
sembrado,
en donde
se vienen
de nuevo
a reunir.
Dejando
su carga
tras marcha
tan larga,
que justas
tres leguas
miráronse
huir!.
¡Cielo,
tierra,
bosque
y mar,
dulces
cantos
se oyen
dar!...
…..
Después algunos fieles recogieron
sus cuerpos, y les dieron sepultura;
y los hijos de Huéscar las rindieron
culto y adoración con alma pura.
Un Templo a sus Patronas erigieron
al pie de Sierra Sagra, que en altura
se atreve a competir con la Nevada
a cuyo fértil pie se halla Granada”. (4)
::::::::::::::::::::::

Hoy, en el día en que procedemos  a despedirnos de nuestras Santas Patronas, para volverlas a llevar -en sentida, alegre y bulliciosa romería- a su ermita..., a su casa al pie de la sierra..., al pie de la Sagra, las recordamos con una plegaria también compuesta por Don Juan María Guerrero, titulada “Sois más bellas que la aurora” , y que dice así:

“Sois más bellas que la aurora,
más puras que el claro cielo,
dulce esperanza y consuelo
de este pueblo en la aflicción.

Vida sois de nuestra vida,
Alma sois de nuestras almas,
Pues de mártires las palmas
Aquí vuestra fe ganó”. (5)

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::


Como curiosidad.


Próximos a realizar la Romeria y traslado de las imágenes de las Santas a su ermita de la sierra, nos lleva a puntualizar, una “falsa tradición”, que muchos años deja un amargo regusto por las formas que, en algunos de nosotros, se alcanzan cuando se antepone la cerrazón a la devoción. Me refiero al acto conocido como “la entrega”.

En un informe elevado por el vicario de Huéscar y su arciprestazgo Don José Pío Abellán al Arzobispo de Toledo, de fecha 13 de mayo de 1854 -en cumplimiento a la orden comunicada por este último, fechada en Madrid el 25 de abril de 1854, donde se indica se ha de dar noticia de todas las cofradías y hermandades del distrito de la misma-; en dicho informe se dice:

“Santas Mártires.

Estas son las patronas milagrosas de esta ciudad. En 1547 era ermita, según consta de libros de visita. Está al pie de la Sagra, a tres leguas de esta ciudad. No hay de ellas hermandad. Fue erigida en parroquia rural por el Emmo. Sr. D. Francisco Antonio Lorenzana, Arzobispo de Toledo, en 1793. se les da culto con las limosnas del pueblo y labradores. Se traen en procesión las tres leguas, con cruz parroquial, ciriales, pendón y cetros todos los años, en necesidad de aguas para los panes. Se les hace su novenario, con misa cantada todos los días y asistencia del Ayuntamiento; y el día que se celebra la acción de gracias se unan las dos parroquias a la misa con Manifiesto, por concesión del Sr. Arzobispo D. Luis de Borbón, con muchas indulgencias concedidas, sermón y, a la tarde, procesión general por el pueblo; costeándolo todo la piedad de los fieles en abundancia, tanto para doce lámparas que arden desde  que se traen, y a veces hay aceite para un mes después de llevárselas; como también mucha cera. Y el día que se las llevan salen a las cuatro de la mañana, con el mismo orden que vinieron, hasta colocarlas en su parroquia”. (6)

Lo que nos indica que en esa fecha (1854) –por señalar una-, aún no se tenía noticia, ni se había “inventado” la costumbre -por cierto, relativamente muy reciente en el tiempo-, de “entregar” las imágenes de las Santas a los devotos de Puebla de Don Fadrique. Las Santas “regresaban a su parroquia”, a su hogar de todo el año, y, posteriormente, a media tarde, los poblenses llegaban a la ermita, y con profunda devoción, como mostraron los que las depositaron, recogían las imágenes y las trasladaban a Puebla, donde permanecían justamente hasta el día de San Juan Bautista (24 de junio). (7)


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Fuentes:

(1)     Calzadilla y Martín, Saturnino: “La sombra de Zoraya. Ensayos poéticos”. Granada: Librería de D. Paulino Ventura Sabatel, 1870. (Colección de Jesús Daniel Laguna Reche).
(2)     Pulido Castillo, Gonzalo: “Al Aire de la Sagra. Temas históricos y literarios oscenses”. Huéscar: s.n., 1995.
(3)     Guerrero de la Plaza, Juan María: “La Noche Triste y otros textos religiosos”. Edición a cargo de Gonzalo Pulido Castillo. Huéscar: Gonzalo Pulido Castillo, 2011. (Colección Barbata; 1).
(4)      Novena y Flores poéticas dedicadas a las Santas Vírgenes y Mártires Nunilón y Alodía, Patronas de la Ciudad de Huéscar y Villa de Puebla Don Fadrique que se veneran en la Iglesia Parroquial de su nombre al pie de la Sagra (Provincia de Granada)”. Edición corregida y aumentada bajo la dirección del Sr. Arcipreste y Cura Párroco de Santa María de dicha Ciudad de Huéscar Lic. D. Victoriano Vera Carrillo. Granada: Tip. Lit. Paulino Ventura Traveset, 1906.
(5)     Guerrero de la Plaza, Juan María: “La Noche Triste y otros textos religiosos”. Edición a cargo de Gonzalo Pulido Castillo. Huéscar: Gonzalo Pulido Castillo, 2011. (Colección Barbata; 1).
(6)     Pulido Castillo, Gonzalo: “Al Aire de la Sagra. Temas históricos y literarios oscenses”. Huéscar: s.n., 1995.
Archivo General Diocesano de Toledo, Archivo Municipal de Huéscar y Archivo Parroquial de Huéscar.

jueves, 7 de julio de 2011

Don Juan María Guerrero de la Plaza.

           Cuando esta semana pasada se ha escuchado su música y sus letras por las calles de Huéscar -y en la Parroquia de Santa María- muchos de los allí presentes nos hemos preguntado ¿quién fue este compositor que tan bellas melodías hace llegar, año tras año, a nuestros oídos?. Resulta paradójico que la figura de Don Juan María Guerrero de la Plaza –que desempeña un papel tan destacado en la cultura oscense- sea casi totalmente desconocida.

Así, pues, si se comprometió con Huéscar, sus costumbres y sus gentes -produjo un ingente número de obras-, ¿por qué no hacemos nosotros un pequeño esfuerzo y sabemos algo más de él?.

En espera de la próxima aparición de un trabajo monográfico sobre su obra, hoy nos serviremos de las palabras que un coetáneo suyo -Bruno Portillo Portillo- escribió para que fuese siempre recordado.

Dibujo (detalle) de Don Juan María Guerrero de la Plaza, aparecido en
el periódico local “La Claridad  (Año 1º, nº 4) de fecha 1º de noviembre de 1880.
A. H. M.
¿Quién fue Juan María Guerrero de la Plaza?

“Fue uno de los más notables hijos de Huéscar; nacido el 9 de Enero de 1829 de una familia bien acomodada, aunque no rica, pronto demostró marcada inclinación a la música y a la literatura, haciendo muy inspirados versos.

No siguió ninguna carrera con carácter oficial, pero su amor al estudio le hizo adquirir conocimientos generales, siendo uno de esos hombres que sirven para todo menos para la guerra, a pesar de llamarse Guerrero de la Plaza.

No pensó nunca en salir de su patria chica, y creo que los únicos viajes que realizó fueron a Granada, donde llegó a ser bastante conocido, y andando el tiempo, cuando ya como organista de Huéscar y maestro de Capilla se distinguió en alto grado, se cantó una misa compuesta por él en la solemne fiesta de Voto de la Ciudad, que celebró el Ayuntamiento granadino en el templo de las Angustias el 26 de Diciembre de 1899; a esta obra se le reconoció gran mérito por el inolvidable crítico de arte y literato D. Francisco de Paula Valladar, que publicó un artículo encomiástico con tal motivo.

El alcalde de Granada dirigió entonces al maestro Guerrero la siguiente comunicación:

“En nombre de la Excma. Corporación que me honro en presidir, tengo verdadera satisfacción en expresarle la gratitud más sincera, por la distinción que ha dispensado a este Ayuntamiento permitiendo que en la iglesia de la Patrona de Granada, Nuestra Señora de las Angustias, se interprete su inspirada “Misa en re” con motivo de la fiesta de Voto en memoria de los terremotos de 1885.

Esta Alcaldía se complace en reiterarle su consideración más distinguida.

            Dios guarde a V. muchos años.

                                   El Alcalde,  M. Tegeiro”

El carácter bondadoso de nuestro biografiado había contribuido a que consiguiera organizar en la magnífica iglesia de Santa María en Huéscar, una notable capilla en cuya labor le ayudó su íntimo amigo D. Felipe Merced Uclés, que fue también alcalde de la Ciudad.

Escribió el libreto y la música de una zarzuela que tituló “Visiones y Duendes”, la que fué cantada en el teatro de Huéscar con el éxito consiguiente, no sólo a su positivo mérito, sino también a las grandes simpatías de que gozaba el autor.

Compuso además un Oficio de difuntos que dedicó al organista de la Catedral de Granada Sr. Orense y mereció ser cantado en la iglesia del Corazón de Jesús de aquella Ciudad.

Las materiales exigencias de la vida obligaron al poeta y músico Guerrero a realizar estudios de carácter administrativo; fue Secretario del Ayuntamiento en tiempos de su amigo Uclés y de otros elementos conservadores, y sus irremplazables cualidades dieron por resultado que antes de que se organizase, cual hoy lo está, la carrera de Secretarios municipales, Guerrero fuese conservado en su puesto durante los largos períodos de influencia del partido liberal en este distrito, siendo querido y respetado por todos.

Sus versos, en los que empleó desde la sátira más punzante hasta las notas más sentimentales y tiernas, andaban diseminados siendo conocidas tan sólo algunas composiciones publicadas en periódicos, y un librito de la historia de las Santas Patronas de esta Ciudad, Alodía y Nunilón.

"Novena y Flores poéticas...".
Granada: Tip. Lit. Paulino Ventura Traveset, 1906.

A su muerte, el que esto escribe, como tributo a una larga amistad y reconocimiento a un mérito casi ignorado, reunió muchas de aquellas composiciones en un libro que se titula “Hojas dispersas” cuyos ejemplares se regalaron, donando gran número de ellos en unión de otras obras para que se repartiesen en las bibliotecas dependientes del ministerio de Instrucción Pública, lo que motivó que el entonces Ministro de ese departamento, Don Natalio Rivas Santiago, que de tantas simpatías goza por su amable carácter y relevantes dotes, diese las gracias dictando una Real orden al efecto.

En “La Ilustración Española y Americana”  de 1º de Diciembre de 1872, revista que gozó de gran crédito en su tiempo, aparece una oda originalísima dedicada a los tontos, en la que el poeta Juan María Guerrero lució las galas de su agudo ingenio, según se ve por la estrofa que sigue, a una invocación a las musas.

           “Dadme un cencerro destemplado y ronco
en fa bemol, cual dijo con mil sales
Bretón de los Herreros; dadme un cuerno
también de acento bronco;
que para tales cosas, cosas tales.

            Y al son de esta chirriante melodía,
cantar quiero a los tontos este día”.

            Murió en Huéscar el 12 de Enero de 1912.

El periódico “El Campesino Andaluz” publicó entonces varios artículos en su honor, y en uno de ellos se consigna que a su entierro acudió el Ayuntamiento bajo mazas, y la población entera dio muestras del dolor que le causaba la pérdida de aquel hijo esclarecido, que era a la vez músico y poeta y de todos amigo bondadoso".


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Bibliografía:

Portillo Portillo, Bruno: “Hijos Ilustres de Huéscar y Pueblos Comarcanos en el siglo XIX”. Granada: Tip. Lit. Paulino Ventura Traveset, 1931 . (Pags.45 a 49).

*** Donde hallar mas datos sobre Juan María Guerrero de la Plaza:

Pulido Castillo, Gonzalo: "Al aire de la Sagra". Huéscar: Ave María, 1995.
------- También en: http://www.gonzalopulido.es/