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lunes, 14 de mayo de 2012

En la Feria y las Fiestas de San Isidro de antaño: el reparto de las 1000 comidas.


Una pobre labradora,
que tenía diez chiquillos,
le pidió al Santo unos trillos:
y cuando llegó la hora,
con pena desoladora,
vió que su prole aumentó.
En la carta que escribió,
por trillos dijo trillizos;
y sin haber más hechizos,
el gran milagro se dio”.

     Esta pequeña composición, aparecida en el apartado de “BROMAS”, del programa de Fiestas de 1964 de Barrio Nuevo, dedicadas a su Patrón San Isidro Labrador, nos da pie a recordar cómo cambian los tiempos, cómo en el transcurso de los años, la fisonomía de las personas, la de los pueblos, se han transformado de un modo insospechado, pero nunca hemos de olvidar nuestro pasado.



     En el programa de Feria y Fiestas de 1945, se hacía referencia a Barrio Nuevo con la estadística confeccionada un año antes, desde la parroquia, en donde se describía este con sus doce barrancos, poblados de inmundos agujeros, que encerraban 844 hogares. Se contabilizaban 1391 niños menores de 16 años; hogares con más de cinco hijos, 244; viudas con hijos, 137. El analfabetismo “...es elevadísimo, ya que los niños son empleados por sus padres en duras faenas”. En fin..., las cuevas eran un conglomerado de pobreza, hambre y abandono.

     Con estos parámetros, subvencionadas por el Excmo. Ayuntamiento de la ciudad y organizadas en colaboración por la Hermandad Religiosa de San Isidro Labrador, La Hermandad de Labradores y Ganaderos de la C. N. S. y la Obra Sindical “Educación y Descanso”, nacieron el “Día del Niño”, el “Día del Pobre” y el “Día del Obrero”;... y para eso había que hacerles fiestas, vestirles de limpio y buscar motivos que les alejaran de su dura y complicada vida diaria.




     Y así sucedió, el día 14 de mayo de 1945, en el llamado “Día del Pobre”, cuando siendo la 1 de la tarde, se produjo el reparto de 1000 comidas entre los niños y los ancianos pobres del barrio.




     Al día siguiente, 15 de mayo, día de San Isidro, llamado también el “Día del Obero”- y a la misma hora del día anterior-, se produjo el reparto de 2000 comidas a los vecinos obreros de Barrio Nuevo.


“D´orden del tío Melanio
que en cuevas de Barrio Nuevo
es el Alcalde pidanio
a tuiquios HAGO SABEL:
Q´un decreto escrito llevo
de la superioridad
el Jefe de la Hermandad  
que sus daré a conocel.
Dice la regla primera
que empiece la primavera;
como el Jefe lo ha mandao
la primavera ha empezao,
con su tiempo florecío
muncho mejor que el estío
y que el invierno pasao
que tanto nos ha.......... molío
y habemos tos tiritao
diente con diente de frío;
Y como hay que festejal
el tiempo primaveral
y el Santo Isidro es Patrón
de Hermandad de Labraores,
ha mandado el Presidente,
que los hermanos que son,
igual probes que señores
y además tuica la jente
los jóvenes y los viejos
del trece al quince de mayo
acudan a los festejos
y que si alguno no quiere
le caiga y lo parta un rayo
o un cólico miserere.
¡Callarse y oir, animales!
Q´ara sus voy a decir
las fiestas y festivales
que nos van a divertir;
u sea lo que se llama
el prospeto del programa:
Habrá misas y novenas
pa que gocen las beatas
y pa los probes de balde
mil comidas y mil cenas....”.

(Texto sacado del “Bando anunciador de las Fiestas de San Isidro en Barrio Nuevo”. Huéscar, 1º de mayo de 1944).






     La tarea fue ardua y prolongada en el tiempo - se había salido muy recientemente de una guerra, llegaron años de malas cosechas…- pero con el compromiso social de todas las partes implicadas (Ayuntamiento, Parroquia de San Isidro, vecinos de Barrio Nuevo, Hermandad de San Isidro, Hermandad de Labradores, Acción Católica, Secretariado de Caridad…), se consiguió ayudar y dignificar a un barrio depauperado y abandonado.

     Como hemos dicho, no fue fácil, las circunstancias socioeconómicas mejoraban pero muy lentamente; aún en 1953 se seguían repartiendo comidas en los dos días señalados. En dicho año se dieron 4.000. La situación había mejorado pero no era suficiente, luego... luego llegó la gran emigración.



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Nuestro agradecimiento a Remedios, Antonio, Isidro, Francisco, Cándido y demás amigos que día a día nos siguen prestando sus fotografías para que nuestra historia, la historia de nuestro pueblo, no se olvide.  

viernes, 17 de febrero de 2012

Rincones con alma: la iglesia de San Isidro y la Casa de Jesús Pobre en Cuevas de Barrio Nuevo.

“A ningún habitante de esta comarca le extraña que haya gentes que vivan en cuevas. Ni siquiera a los vecinos de la Puebla o Castril, en donde no existen. Siempre ha habido “cueveros”, vecinos de los barrios de cuevas, antigua y generalmente considerados como integrantes de un “ghetto” social degradado y marginal.

El llamado “Barrio Nuevo” de Huéscar, enorme, ha llegado a tener hacia los años de 1950 y hasta 1960 alrededor de cinco mil almas. Galera y Orce tienen también sus barrancos horadados por centenares de estas familiares viviendas, que llegan en Castilléjar casi a constituir prácticamente toda la villa. Esto por no hablar más que de nuestra comarca…

…Todos conocemos cuevas extraordinariamente bien hechas e instaladas, firmes y amplias, iluminadas y ventiladas. Desde dentro nadie las distinguiría de una buena casa. También por desgracia, las más son –y fueron- modestas y aún abiertamente pobres…

…Si alguien pregunta por el origen de estas cuevas en nuestra zona, siempre habrá quien conteste que son de siempre, “de toda la vida de Dios”…

…Sin embargo, nos consta que muchos hábitos “inmemoriales” son , a lo sumo, de la época de los bisabuelos o tatarabuelos de “los más viejos del lugar”: cuando la tradición oral se ha desvirtuado completamente, circunstancia que es habitual en todo aquello que, por parecer normal, no es objeto de conversación familiar. Los mismos sucesos sobresalientes o decisivos sufren, en esas tres o cuatro generaciones, transformaciones tremendas…”. (1)
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Fuente:
(1) González Barberán, Vicente: “Las cuevas, sus barrios y su origen en nuestra tierra (I). En “La Sagra. Revista de información de la comarca”. Huéscar. Año I – Nº 4 – Febrero 1981.



Así ocurrió en Huéscar en las décadas de 1940 y 1950 en que la situación social y personal de cientos de familias que acogían nuestras cuevas determinaron a algunas personas e instituciones civiles y religiosas el intentar hacer frente a esas adversas circunstancias de postguerra (hambre, exclusión social, desarraigo, enfermedad,...).




Desde el ámbito eclesial, los dos claros ejemplos físicos de ello fueron el edificio de la iglesia de San Isidro y la conocida como Casa de Jesús Pobre –hoy desaparecidos-.




Iglesia de San Isidro.

Muy pobremente, pero con una magnífica constancia se construyó una pequeña y humilde Ermita producto de ínfimos donativos de los modestos habitantes del barrio. La casi totalidad de los productores braceros agrícolas de Huéscar vivían allí con sus familias; siendo escasos los que podían contar a más de su trabajo personal, con la ayuda de algún arrendamiento de tierra.

Es en el año 1942 cuando se abre al culto, siendo su titular San Isidro Labrador.


Casa de Jesús Pobre.

Edificio que, situado junto a la iglesia de San Isidro, funcionó como centro parroquial, social y de asistencia de todos los habitantes de Barrio Nuevo (barrio de San Isidro, barrio de las Santas, barrio del Carmen, barrio de la Cruz y barrio del Barón). La “primera piedra” se puso el 17 de septiembre de 1946.


Según las “Bases para el establecimiento de una casa de Jesús Pobre” (datadas el 6 de noviembre de 1953), en su capítulo 1º (Establecimiento de la institución y fines), artículo 1º, señalaba que: Se establece una obra de carácter benéfico-religioso-social y que funcionará como una obra marginal de la A. C. (Acción Católica). En su artículo 2º indicaba que: La obra se denominará “Casa de Jesús Pobre” y, dentro de cada uno de los fines antes citados, ejercerá el apostolado de la caridad. En su capítulo 3º (Organismos iniciales de la obra Casa de Jesús Pobre), señalaba: Artículo 7º: Consultorio y oficina gestoría gratuita; Art. 8º: Oficina de arbitraje y amistad; Art. 9º: Clínica médico-farmacéutica; Art. 10º: Caja de socorros mutuos “Jesús Pobre”; Art. 11º: Hogar del obrero; Art. 12º: Oficina de estadística y orientación religiosa; Art. 13º: Escuela profesional de la mujer; Art. 14º: Escuelas profesionales para hijos de obreros; Art. 15º: Mensajeras de “Jesús Pobre” (Estas, según su definición “Será una organización femenina destinada a ejercer la caridad con un triple apostolado; a) en el suburbio, mediante visitas, socorros, ayudas, etc.; b) organizando asociaciones piadosas y de formación religiosa; c) manteniendo y dando vida a las diversas dependencias de la casa de “Jesús Pobre”).

Hablando con algunas de aquellas mensajeras y otras personas que conocieron el desarrollo de su labor sabemos algunos detalles de su construcción, tales como que dicho edificio se levantó con el trabajo desinteresado de vecinos del barrio y las voluntarias, realizando, ellos mismos, con sus manos, los adobes de barro y paja que posteriormente secaban al sol. O como los propios obreros del barrio tras interminables y agotadoras jornadas de trabajo hallaban un resquicio de tiempo para unirse en dicha labor. Los demás materiales, entre otros, se adquirieron a través de donaciones y con el dinero de las cuotas de los socios de la obra benéfica, en los siguientes años.