lunes, 8 de agosto de 2011

Momentos importantes en la andadura histórica de Huéscar: La declaración de guerra a Dinamarca en 1.809.


  Escudo del Reino de España.

Afortunadamente la humanidad ha vivido más o menos periodos de tiempo en paz, aunque la historia universal demuestra que han sido menos que más, si sumamos los años, han sido muchos más los dedicados a la guerra, parece que los hombres no hemos sabido, o no hemos podido, o no hemos querido, vivir en paz.

Desde la primera sangre derramada por Caín, las guerras han sembrado la tierra de muertos, destrucción, odios y revanchas.

Muchas guerras trajeron la paz; casi siempre de forma humillante para los vencidos; otras fueron más generosas; pero todas sembrando la muerte.

También hubo guerras pacíficas que no aparecen en los libros de historia pero que están declaradas y escondidas en viejos legajos de pueblos y ciudades. Como no hubo muertos ni limitaciones de fronteras, quedaron en el olvido.

Una, entre otras, fue la declarada por Huéscar, pequeño municipio de Granada, al Reino de Dinamarca el 11 de noviembre de 1.809.

  Escudo del Reino de Dinamarca.
 
LOS HECHOS.

En la larga andadura histórica de Huéscar hay momentos decisivos y algunos de ellos estarán siempre presentes en nuestra memoria, nos referimos a la “declaración de la guerra a Dinamarca”, acontecida el día 11 de noviembre de 1.809.

Nunca nadie dijo que la vida de un pueblo fuese siempre “más de lo mismo”, por eso, Huéscar, siempre ha estado ahí, adaptándose a los tiempos y evolucionando con ellos en los avatares propios y ajenos que le afectaban. Así ocurrió con la conocida Guerra de la Independencia española (1.808 – 1.814) que marcó el inicio de la Edad Contemporánea en España.

Por un despacho firmado el 18 de septiembre de 1.809 por el marqués de Astorga en el Real Palacio del Alcázar de Sevilla llegaron noticias a Huéscar de que España hubo de declarar la guerra a Dinamarca, no por agresión sino por su forzado apoyo al invasor Napoleón. Su Alcalde o Corregidor y Justicia Mayor don Juan de Murcia y Montero, los Regidores don Gregorio Manuel Romero, don Dionisio Leonés, don Miguel Rodríguez Narváez, el diputado don Vicente Martínez y don Francisco María Dueñas, Procurador Síndico General y Personero, reunidos en cabildo el 11 de noviembre de 1.809 acordaron declarar la guerra a Dinamarca y poner bandos por las calles para general conocimiento de los vecinos y dar libertad y autorización según el despacho “para atacar a las fuerzas danesas en cualquier parte que se hallen… vengar los insultos recibidos y no cesar en las hostilidades hasta que previo un mutuo convenio de Corte a Corte y un tratado estipule las condiciones de Paz”.

En 1.814 llegó la paz. Pero los habitantes no se enteraron; o no recibieron aviso alguno, por lo que el acuerdo de sus mayores siguió en vigor.

Así se puede afirmar que esta fue una de las guerras más pacíficas de toda la historia, ya que fue declarada pero no ejercida y no hubo muertos ni heridos ni rasguños por ninguno de los contendientes.

Después de 172 años, el entonces Delegado de Cultura en Granada don Vicente González Barberán, investigador e historiador, descubre la noticia que, publicada en la revista local “La Sagra” y recogida por la agencia EFE, da la vuelta al mundo. Y claro, si hubo una guerra declarada había que firmar la paz. Y así se hizo. Sin el protocolo de antaño, pero con formalidad y seriedad.

Agencias de prensa nacionales y extranjeras y numerosas cadenas de radio y televisión europeas y americanas también fueron testigos y serían transmisores para todo el mundo, abocado por entonces a la posible tercera guerra mundial, que Huéscar iba a ser, por un día, la capital mundial de la Paz.

Este Ayuntamiento Pleno –dijo el Alcalde don José Pablo Serrano Carrasco-, acuerda por unanimidad manifestar al Sr. Embajador del Reino de Dinamarca el respeto y al afecto que siente hacia suplís, celebrando que, con ocasión de aquella guerra declarada y no ejercida, ni los daneses ni los oscenses hayan tenido jamás nada que lamentar… De todo lo cual se dará cumplida cuenta a los vecinos de esta ciudad mediante el oportuno bando: concluyendo así 172 años después, y ante la paz reinante, el estado de alerta que, frente a los daneses, se abrió por bando anterior de este Ayuntamiento, de 11 de noviembre de 1.809.

Por su parte el Embajador danés don Mongens Waldel-Petersen, venido expresamente para el acto, dijo:

Aunque Dinamrca nunca ha estado en guerra o enemistado con Huéscar… estoy muy contento de poder comprobar que haya terminado, por fin, la guerra. Celebro que este Ayuntamiento acabe de acordar, por unanimidad, declarar la paz, revocando así su decisión de declararnos la guerra hace ahora exactamente 172 años”.

Con el izado de banderas y los acordes de los himnos nacionales, quedó sellada la Paz de Huéscar con Dinamarca.

Como fruto de la Paz vinieron la amistad y la fraternidad. Se hizo hermanamiento con la ciudad de Kölding en el año 1.985; se propiciaron intercambios de estudiantes de ambas ciudades, siendo ya muchos los del I. E. S. “La Sagra” los que se han desplazado y convivido con familias danesas; y daneses que han sido huéspedes de los oscenses.

Todo esto mereció que la Comunidad Europea concediera a Huéscar y Kölding el premio denominado “LES ETOILES D´OR DU JUMELAGE” (Las estrellas de oro del hermanamiento), “… por haber dado pruebas de notable interés por la construcción europea y haber trabajado en aras del acercamiento de sus ciudadanos”.


Así pues, si en 1.809 se declaró una guerra y en 1.981 se firmó la Paz, en el 2.009 se conmemoró la amistad entre los dos pueblos y la concordia entre sus gentes, en definitiva, el Bicentenario de la Paz.

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